14 de Junio de 2024
Hacer que cosas difíciles parezcan fáciles es algo virtual en Italia. Sin embargo convertir una bodega abandonada en un importante proveedor de vino mundial requiere mucho trabajo, habilidad empresarial y en especial, coraje. Esta es la historia de Brancaia.

Fue en 1981 cuando el matrimonio suizo Brigitte y Bruno Widmer se enamoró de la entonces abandonada finca vinícola Brancaia en Castellina in Chianti. La pareja estaba de vacaciones en la Toscana y se hospedaba en la casa de un amigo desde donde podían ver la colina Brancaia. “Toda la zona estaba cubierta por la niebla matutina, pero Brancaia estaba en el sol. ¡Una vista mágica!”, recuerda Bruno. Y el destino quiso que fuera de ellos porque el dueño de la propiedad quería venderla y el matrimonio Widmer la compró. 

Cinco años después, en 1986, Brancaia obtuvo el primer puesto en una importante cata a ciegas de Chianti Classico organizada por la revista de vino suiza Vinum y luego, siguieron muchas distinciones de otras revistas y conocedores, y rápidamente logró el reconocimiento internacional. Esto llevó a la compra de una segunda finca en Radda in Chianti en 1989, seguida de una tercera en Maremma, a sólo 10 km de la costa mediterránea, en 1998.

Hoy Brancaia es una de las bodegas líderes de la Toscana. Elabora vinos de primera calidad, típicos de la región y recibe cada año importantes premios nacionales e internacionales. De los dos vinos iniciales, a lo largo de los años ha surgido una interesante cartera de 9 vinos, 2 grapas y un aceite de oliva prensado en frío.

4 de Abril de 2024

Alacarta

El día a día en Brancaia 

La bodega está desde hace tiempo en manos de la segunda generación de la familia Widmer: Barbara, quien estudió enología, dirige Brancaia desde finales de los años 90, Michael que la apoya en cuestiones financieras y jurídicas y Andi se ocupa de la comunicación y la estrategia digital.

Barbara y Michael Widmer

En Brancaia se vinifican vinos ecológicos de alta calidad que se venden en todo el mundo. La bodega cumple con estándares altísimos y además de su destacada producción de vinos ofrece visitas guiadas por profesionales y catas para visitantes. 

También cuenta con una posada con una impresionante terraza donde los amantes del turismo enológico pueden quedarse a disfrutar de estos maravillosos paisajes.

Los vinos 

En 1988, Brancaia produjo por primera vez Il Blu, su composición no cumplía con las directrices de un Chianti Classico. Los Widmer, como otros productores ambiciosos están convencidos de que lo que cuenta no es la categorización, sino el sabor. 

Muy pronto los amantes de habla inglesa de estos complejos y ricos tesoros comenzaron a hablar con admiración de los “súper toscanos”. En 1988 también se creó la etiqueta única. La palabra Brancaia y la añada están en el cuadro central en cada botella de la bodega.

Caminos del Vino, importador y representante de Brancaia en Paraguay nos da la oportunidad de probar estos inolvidables vinos típicos de la Toscana.

Brancaia Chianti Classico Riserva DOCG: Un vino de cuerpo medio a amplio muestra la elegancia y el encanto de esta clásica variedad de uva toscana y revela una delicadeza que sin duda hace justicia a esta denominación histórica. Aromas como cereza, especias, cuero y chocolate armonizan perfectamente entre sí.

Brancaia Chianti Classico DOCG: Muestra una gran estructura y una refinada elegancia. En nariz es complejo y aromático con notas de frutos rojos, penetrantes notas tostadas y elegantes aromas terciarios.

Brancaia Il Blu IGT: es “… el vino que puso a Brancaia en el mapa de las bodegas más famosas de la Toscana” (Monica Larner para Robert Parker). Este vino top encarna a la perfección la identidad inconfundible de la bodega y su visión de la elaboración del vino, que se basa en un compromiso incondicional con la calidad y el respeto por la naturaleza.

Brancaia Ilatraia IGT: El Ilatraia es su mejor vino de la Maremma: tiene mucho cuerpo y convence por su frescura, precisión y elegancia. Este vino muestra un perfecto equilibrio entre madurez y finura. Es extremadamente sedoso y pulido con taninos suaves típicos de la costa toscana.

Brancaia Tre IGT: Un tinto de tres cepas Sangiovese, Merlot y Cabernet Sauvignon. TRE es conocido por su suavidad, equilibrio y notas de frutas maduras. Es versátil, accesible y representa la esencia de Brancaia.

Brancaia IL Bianco IGT: un vino maravillosamente fresco, que gracias a la crianza de cinco meses sobre lías (⅓ en barricas, ⅔ en depósitos de acero) tiene una excelente estructura. Aromas de grosella y pomelo al principio y notas florales al final caracterizan a Il Bianco.

Brancaia Rosé IGT: El rosado elaborado 100% con Merlot tiene un sabor fresco, afrutado y elegante. Las uvas de este vino de aromas fragantes y florales a flores blancas y sandía proceden de viñedos de la Maremma.

Conocé toda la gama Brancaia en la tienda de Caminos del Vino

Avda. Aviadores del Chaco 2935
+595 993 281 306

 

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