28 de Octubre de 2021
Aquí les cuento y además, les marco los pasos indispensables para disfrutarlos mejor.

Desde hace un tiempo teníamos conversado con el equipo de alacarta hablar sobre "vinos temperamentales" aguardando que llegara el invierno para publicar esta nota, ya que a mi paladar, este tipo de vinos se disfruta más con el frío, una época del año que en general, es bastante corta en Paraguay. La primera pregunta que me hicieron es: ¿Qué son los vinos temperamentales?
Trataré de explicarlo de esta manera. Los vinos temperamentales son los que de una u otra forma sobresalen porque son de cepas más expresivas, variedades más fuertes, o porque el vino tuvo el cuerpo y la consistencia suficientes para absorber mucha madera y quedar equilibrado entre potencia corporal y barrica, como dice mi amigo "José Gatito", una bomba en boca.

 

 

4 de Octubre de 2021

Oliver Gayet

Por lo general, los vinos de estilo TEMPERAMENTAL no son de aquellos que uno descorcha, se sirve una copa y lo disfruta de inmediato. No, estos vinos son demasiado estructurados para ello, es mejor tener algo pensado y planificado antes de descorcharlos para poder disfrutarlos realmente al máximo. ¿Qué debe tener en cuenta un amante del vino, antes de descorchar uno de estos temperamentales?


Primero, saber de qué cepa o cepas está elaborado y escoger la copa correcta para no perderse nada de aquello que el vino brinda.

Segundo, fijarse bien en el año de cosecha para identificar si el vino necesita ser decantado (por ser un vino añejo) o si necesita ser aireado (por ser demasiado joven), sea cual sea el caso, uno debe hacer la mise en place antes de descorchar el vino.

Tercero, sin importar la edad del vino, los temperamentales siempre necesitan descorcharse como mínimo 30 a 50 minutos antes de servirlos, porque el vino necesita respirar para que los aromas primarios vayan despejándose y que el vino vaya evolucionando, creando poco a poco los aromas secundarios que acabarán siendo más elegantes, intensos y sobre todo, darán personalidad al vino.

Cuarto, una vez más estos son todos vinos "gastronómicos". Es decir, se disfrutan mucho más si los acompañamos de un buen maridaje que, sin dudas, realzará las cualidades del mismo.

Si logran tener en cuenta y cumplen estos 4 puntos, les aseguro que podrán disfrutar mucho más de sus vinos temperamentales. Otra pregunta que me hicieron algunos amigos cuando les comenté sobre este artículo, es si los vinos temperamentales, son de alguna cepa específica. La verdad que no, pero evidentemente un vino, por ejemplo, Pinot Noir, si bien puede tener buen cuerpo no va a ser un vino de carácter muy fuerte. Ahora, si hablamos de cepas de más cuerpo como la Cabernet Sauvignon, la Cabernet Franc, la Syrah, la Petit Verdot o la Tannat, nos enfrentamos a cepas que tienen mucho que decir en la boca de una persona que disfruta de este tipo de vinos, algunos inclusive, dirán que el vino es agresivo, áspero, o inclusive aquella frase: "Demasiado fuerte para mi paladar". Bueno, estos son los temperamentales, y no necesitan ser varietales (es decir de una sola cepa) sino que pueden ser blends, creados por un enólogo que busca la perfección dentro de los temperamentales, para expresar al máximo el potencial del vino y sobre todo, que los consumidores lo reconozcan.

Disfrutar de estos vinos es sencillo. Hay que abrirlos, dejarlos airear, servirlos en la copa correcta y en la gran mayoría de los casos acompañarlos con una buena carne roja que puede ser a la parrilla o en un buen plato con una salsa que sea el verdadero factor clave para poder disfrutar más de este estilo de vino.
Si no sabés o tenés dudas con respecto a este estilo de vinos, no dudes en acercarte a un profesional que pueda guiarte en los pasos para que descorcharlos sea toda una experiencia, o si estás en un restaurante habrá un Sommelier que podrá ayudarte.
Preciados lectores, a todos ustedes ¡Gran Salud! y hasta el próximo número. 

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