17 de Agosto de 2022
Cercano Oriente

Gastronomía de Medio Oriente en pleno territorio porteño. Cada uno con su sello, estilo y presentación. 1. Sarkis Thames 1101, Palermo

sarkis thamesEn diciembre de 1982, Sarkis Kabatián desmanteló un viejo almacén que había existido en la esquina de Thames y Jufré, en el barrio de Palermo, para abrir su restaurante de cocina árabe y armenia, que luego llevaría su nombre de pila. Empezó con 10 mesas y perfil bajo; casi cuatro décadas después, se amplió a los 250 cubiertos y se transformó en una verdadera institución gastronómica. Sarkis, la persona, ya no está entre nosotros, pero sí su herencia: Sarkis, el bodegón, y una familia que lo gestiona cada noche, atendiendo a las larguísimas filas de comensales que esperan para sentarse en el salón o para llevarse sus platos a casa. No necesita cambiar la carta, ni hacer remodelaciones, ni subirse a ninguna tendencia, ni participar de ningún evento. Su éxito radica en el combo de comida tradicional e imbatible, precios accesibles, servicio eficiente y ambiente familiero, sin ninguna pretensión más que la de brindar la misma atención y calidad durante los últimos 36 años. A lo largo de una velada cualquiera en Sarkis, se despachan kilos y kilos de hummus, keppe crudo, laban y taboule. La clave es hacer un tapeo abundante (se pueden pedir medias porciones para ampliar la variedad) y después, si todavía hay hambre, pedir un plato más potente, como su delicioso kafta de cordero con salsa de yogur. Se gasta poco, se come mucho y, sobre todo, muy rico.

2. Shami Gurruchaga 691, Villa Crespo

_DSC6088Usualmente, si un restaurante es parte de una cadena y encima tiene sucursal en el patio de comidas de un shopping, el público tiende a desconfiar de la calidad y la singularidad de la gastronomía que el lugar pueda ofrecer. Con razón: la mayoría de las cadenas reconocidas producen platos en serie y los locales de los centros comerciales no brillan por su originalidad. Pero Shami, restaurante especializado en cocina de “Cercano Oriente”, como prefieren decir desde la gerencia, es una de las pocas excepciones. Abrió a comienzos de 2016 en una zona muy transitada de Villa Crespo, regalando comidas al paso a los vecinos y con un diferencial clarísimo: una estética moderna y llamativa con detalles de diseño, a diferencia de la mayoría de los locales de su rubro. Después sumó sucursales en el DOT (shopping imponente en las afueras de Capital Federal), Caballito y San Telmo, el último de los porteños. También se expandió a la Costa Atlántica. Su constante sigue siendo el buen gusto y, naturalmente, la buena morfa: Shami tiene una gran relación precio-calidad en sus combos, que son bastante convencionales pero ejecutados con sapiencia. Es muy bueno el shawarma, definido como su especialidad; pero en sus fuegos se preparan también excelentes falafels, kepes, ensaladas y dulces como baklava y mamul. Otro rasgo distintivo de Shami es su oferta de bebidas, que excede a las gaseosas y aguas: su menú incorpora variantes como naná (jugo de limón con menta), karkadé (té egipcio con hibiscus), sahrawi (té de flores con cardamomo) y tamr-hendi (té de dátiles con agua de rosas). Cualquiera de sus restaurantes es una buena opción para ir en grupo, ya sea en familia o con amigos, pensando en comer bien, a buen costo y rápido, ya que es self-service. También participa con frecuencia de ferias gastronómicas itinerantes, como Buenos Aires Market.

3. Benaim Gorriti 4015, Palermo

Un amplio patio con mesas comunitarias, tiras de luces colgantes y un food truck que oficia de barra al aire libre. Cerveza artesanal tirada, platos rápidos y creativos, precios amigables y ambiente relajado. Benaim tiene todo lo que necesita un restaurante para triunfar, al menos hoy en día, en Buenos Aires. Así es como se convirtió en un hit instantáneo a poco tiempo de su apertura, en 2016, y aún en 2018 conserva su fama y convocatoria. En esta casona antigua con un mural espectacular en su entrada, se pueden pedir la mayoría de los platos clásicos, como shawarma y falafel, pero todos tienen un twist: salen en sándwich de pan pita, se suman ingredientes un poco más sofisticados que los de otros locales de comida rápida árabe, los sabores son más delicados y la presentación es buena. El imperdible, y uno de los más solicitados de la casa, es el kebab: tiritas de carne acompañadas con zucchini, pepino, cebolla morada, tomate, alioli de cilantro y una mermelada picante de tomate muy suave, que acierta en darle un dejo agridulce al conjunto.

2 de Mayo de 2018

Alacarta

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