20 de Abril de 2024
Entrevista a Arturo Savage, embajador de Johnnie Walker en la región

Entrevista a Arturo Savage, embajador de Johnnie Walker en la región

Arturo Savage visitó recientemente nuestro país para compartir su sapiencia en materia de scotch y de la casa que representa con las personas implicadas en la comercialización del producto en nuestro país. La ocasión fue aprovechada para lanzar productos exclusivos Blue Label (portafolio de la marca) como el Johnnie Walker 1867, entre otros blends de lujo y para conversar con la prensa.

Johnnie Walker además de prestigio tiene carisma...

Todo comenzó con una visión muy clara. En 1820 John Alexander Walker mezclaba y comercializaba Té y un día decidió aplicar esa habilidad para mezclar whiskys de malta. Afortunadamente consiguió transmitir esa misma pasión a dos generaciones más. Lo interesante de esta familia es que cada generación tuvo un propósito muy preciso. El del padre fue hacer un buen whisky, el del hijo, hacerlo global y para ello eligieron una imagen que identificara a la familia, a la marca, algo icónico. Así crean esta figura del caminante que quizás sea uno de los primeros íconos de publicidad global que existen,  porque ya para 1920 estaban en 120 países y todo el mundo lo conocía. Tomes o no tomes whisky, estés o no familiarizado con el whisky, ves al caminante y sabes que es Johnnie Walker. Por otra parte, era gente que estaba muy comprometida con la calidad. Esta es una marca que durante más de 70 años ha sido número 1 en el mundo. Toda esa herencia, todo ese expertise, está en cada botella. Nuestros whiskys tienen  características muy particulares que son la intensidad y la complejidad de sabor, y eso se ha mantenido hasta nuestros días.

¿Por qué una botella cuadrada y una etiqueta atravesada?

Cuando Alexander Walker comenzó a exportar lo hizo a través de los capitanes de barcos, les daba las cajas de whisky y les pedía que a donde fueran las vendieran. Se dio cuenta de que una botella cuadrada ocupaba menos espacio, ergo más botellas por espacio. La etiqueta inclinada era para que entraran más caracteres y por tanto más información sobre el producto. Todo fue muy pragmático.

¿Cuál es la historia detrás de las etiquetas de colores?

En 1867 crean el Walker Old Island Whisky, en 1909 deciden lanzar dos etiquetas nuevas, que fueron Walker Old Island Whisky Special y Walker Old Island Whisky Extra Special, uno era rojo porque tenía un carácter mucho más vibrante, para ser mezclado con soda (empezaba la moda del sifón). Para lograr que esa mezcla tuviera armonía tenía que ser un whisky muy intenso en sabor, entonces crean Johnnie Walker Red Label, que es el whisky escocés más vendido en el mundo. Por su parte, el Walker Old Island Whisky Extra Special tenía etiqueta de color negro, y era para ocasiones especiales, para conocedores, un whisky muy complejo, insignia de la casa. En 1909 se rebautiza como Black Label.

Una vez que tuvieron buenos whiskys pensaron que necesitaban whiskys aun mejores, para un público más exclusivo, como las personas con las que se relacionaba la familia, que por entonces formaba parte del establishment. Crean Swing en 1930, con una botella especial para que el movimiento de los barcos no la hiciera caer y una receta bien complicada, bien exquisita, que hasta hoy día es referencia de lujo.

En 1959 cuando muere Alexander la compañía pasa al holding que hoy día es DIAGEA, lo primero que se hizo fue mantener a los master blend y a todas las personas que siempre trabajaron en la compañía y así en 1992 comienza a crear nuevas mezclas. La primera: Green Label,  hoy fuera de mercado excepto en Taiwán, y  ese mismo año crean un nuevo ícono que es el Johnnie Walker Blue Label.  Etiqueta que muestra el carácter pionero de la marca. Nosotros fuimos los primeros en crear blends superpremium sin edad en la etiqueta. Blue Label viene siendo la máxima expresión del arte de la mezcla del whisky  escocés, profundidad de sabor, aromas, notas de frutas maduras con ahumados.

Ustedes lo hicieron en los 90 y ahora lo están haciendo otras marcas...

Efectivamente. Nosotros supimos ya en los 90 que la gente iba a racionalizar más su elección, que iba a consumirlo porque era bueno y si no lo era iba a rechazarlo. Con total seguridad apostamos a eso.

Desde entonces ha continuado su apuesta por los super blends 

Tuvimos éxito y años más tarde sacamos un Johnnie Walker Gold Label (18 años) para celebrar los 500 años del mundo del whisky. Luego lanzamos el Doble Black, que es una edición especial de Black Label y tiene su mismo ADN, pero agrega a la mezcla más whiskys ahumados y más whiskys añejados en barricas de roble europeo, donde previamente hubo jerez. Todo ello contribuye a que tenga una dulzura más intensa y en boca sea más redondo. Brindando una experiencia muy parecida a la del Black, pero mucho más intensa.

Después tenemos el Gold Reserve, que parte de la reserva personal del Master Blender: Jim Beveridge. También el Platinum Label, que es el nuevo 18 años de la casa, inspirado en lo que hacían los Walker en 1900, cuando se codeaban con la jet set mundial y preparaban recetas especiales de reservas privadas (prived blends) para agasajar a sus amigos más VIP. Platinum Label es el resultado de rescatar dichas recetas y combinarlas con un espíritu contemporáneo. Sus componentes son añejados en barricas de roble americano, que le aportan frescor, muchas notas de nueces, almendras y avellanas y mucha cremosidad en nariz. Un whisky excepcional. El mejor 18 años que Johnnie Walker ha hecho en toda su historia.

Hemos lanzado algunos más: el King George V, el Diamond Jubilee, etc. Johnnie Walker no solo tiene un buen whisky para ocasión de consumo, sino un muy buen whisky para cada ocasión de consumo.

¿Está de moda el whisky?

Estamos viviendo una segunda época dorada. La industria del scotch está muy comprometida con la calidad. Son 500 años de trabajo excelente y estamos recogiendo los frutos de ello. Los métodos de añejamiento siguen siendo los mismos, pero ahora la industria se preocupa por los detalles y por el cuidado del entorno, renovando las destilerías con tecnología aplicada. La gente lo está apreciando.

Y en Paraguay, ¿cómo se comporta el mercado?

El whisky es un indicativo de crecimiento económico. Cuando hay una clase media emergente, el whisky es la bebida que eligen. Si estamos tomando whisky es que las cosas están bien.

3 de Diciembre de 2014

Alacarta

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